1.2.07

Nuestra Visión de la Astrología

La Astrología es - desde todos los tiempos - la disciplina más convocada a la hora de intentar dilucidar el significado de nuestro destino . Si hemos de preguntarnos el porqué de esta aseveración será necesario reflexionar sobre la idea que el hombre tiene sobre ella.

El hombre se ha acercado siempre a la Astrología con la intención de "conocer su destino de antemano" y así poder corregir o evitar cierto tipo de experiencias de vida que le provocan insatisfacción. Esto dificulta enormemente la comprensión profunda de la Astrología para la cuál dichas experiencias de vida no deseadas, forman parte constitutiva de la compleja red de energías que conforman cada ser humano.

Con el paulatino desarrollo de la mente humana y su consecuente tendencia a la racionalización, se intentó validar la Astrología dentro del mundo científico a través de sus métodos matemáticos de análisis de la realidad, separándola así cada vez más de su origen. De esta manera se intentó convertir la astrología original en una técnica predictiva, lo que ha venido a abonar la tendencia general del público a buscar en la astrología una manera de dominar su destino.

La astrología originaria es típicamente una disciplina esotérica en su estructura interna y externa. Por eso hemos de analizarla como un lenguaje sagrado para poder abarca la totalidad que esta disciplina representa. Para comenzar a delinear la postura original de la Astrología analizaremos tres afirmaciones básicas

I. La primer afirmación sobre la que sustentaremos nuestra posición consiste en sentar como base que la Astrología no puede ser analizada como una ciencia exacta - por más cálculos matemáticos que sus métodos utilicen - y esto se debe al hecho de que la Astrología está basada en "el recorrido imaginario que realiza el sol a través del zodíaco". El sol no pasa por ningún signo del zodíaco sino que simplemente el movimiento de la tierra alrededor del sol nos da la impresión "viendo al sol desde la tierra sobre el telón de fondo de las constelaciones" de que éste las recorre a lo largo del año.







Antiguamente se consideraba que la tierra era el centro del sistema planetario y esta postura fue luego reemplazada por el descubrimiento del sol como centro alrededor del cual todos los demás planetas giran, lo cual es demostrable científicamente, pero para la Astrología la postura sigue siendo la geocéntrica, ya que de lo que estamos hablando aquí es de analizar la manifestación de las diferentes energías que recibimos los seres humanos - ubicados en el planeta Tierra - a través de los planetas y las constelaciones del universo.

El método científico de análisis se basa en la ley de causa y efecto y tiene como base que todos los elementos que se analizan sean medibles y comprobables dentro de los parámetros del mundo material. A diferencia de los métodos científicos la Astrología se basa en la Ley de Analogía como método de análisis, o sea creando conceptos genéricos que abarcan todos los elementos en base a una cualidad que tienen en común.

Determinando las características comunes que representan cada constelación estelar y cada planeta, podemos definir “qué forma toma la energía en la tierra” y analizar lo que esto representa para el ser humano.

II. La Astrología es la disciplina que trata sobre las energías que condicionan, rigen y actúan a través del espacio, sobre él y sobre todo lo que en él se encuentra. Por lo tanto al afirmar esto vemos que dentro de todo lo que se encuentra en el espacio estamos incluyendo a la Tierra y al Ser Humano, pero para poder comprender más profundamente cómo la Astrología analiza las influencias de las diferentes energías del cosmos sobre el ser humano, necesitamos primero definir el concepto de "ser humano".

Si observamos más de cerca ese microcosmos que el hombre constituye veremos primero su cuerpo físico. Este cuerpo - como define T. Detlephsen en su libro "Vida y Destino Humano": "...se distingue en el hombre viviente en que no es la mera suma de los elementos químicos que los componen, porque esos componentes están subordinados a una idea unificadora al servicio del concepto global "ser humano". La ausencia de dicha "idea unificadora" es la que se detecta con la muerte y - si bien es sabido que nada se pierde a nivel material cuando un hombre muere - todos sabemos por experiencia que sí desaparecen su conciencia y su vida. Cabe aquí preguntarse ¿Qué es la conciencia?. El hombre es consciente de sí mismo. Se experimenta como individuo que es y percibe desde su nacimiento hasta su muerte. Esta conciencia da forma a una continuidad que no tiene el cuerpo, que construye y destruye células continuamente. Es aquí donde surge el concepto de "Alma". Alma es conciencia, individualidad, es aquella instancia que reúne las diversas piezas materiales que conforman el cuerpo en una unidad y las coordina. El alma es una instancia independiente que se diferencia en forma cualitativa del cuerpo material, es decir que no es producto de la materia (como el cerebro o el sistema nervioso) ni depende de la materia en forma alguna.
Ahora bien, según lo observado a través de los estudios de la esotéricos, es reconocido que el hombre está compuesto de 7 cuerpos - lo que se denomina "constitución séptuple del ser humano" - y esta constitución humana a su vez se resume en la clásica división trinaria: CUERPO - ALMA - ESPIRITU. La filosofía hermética - en la cual tiene su origen la astrología - enseña que el espíritu es la vida. Al contrario del alma, la vida o el espíritu es algo impersonal, anónimo. Hay solamente un espíritu, una vida. Se puede participar de él, dejarle actuar a través de uno, entonces se vive como una emanación de dicho espíritu. Al terminar la vida terrenal se termina tan solo esa conexión con el plano material, pero de ninguna manera se destruye algo de la vida en sí. Hay solamente un espíritu, por eso la vida en nosotros representa la unidad, es la "chispa divina" que se encuentra en todo ser viviente. Así el hombre, como todo producto de la naturaleza, es una trinidad de cuerpo, alma y espíritu, se siente como unidad y esa unidad la llama “Yo”
.




1- Cuerpo Atmico o Espiritual

2- Cuerpo Bhúdico - Crístico o Intuitivo


3- Cuerpo Manásico - Causal o Mental Superior


4- Cuerpo Mental Concreto o Mental Inferior


5- Cuerpo Astral - de Deseos o Emocional Inferior


6- Cuerpo Etérico o Vital


7- Cuerpo Físico


III. Tomar conciencia de la naturaleza de nuestra Alma - y de nuestro Yo - nos lleva a la tercer afirmación en que se basa la Astrología para la cuál "el espacio es un ente viviente” y por lo tanto es de principal interés la investigación de sus energías, sus ritmos, sus ciclos y la calidad del tiempo que se expresa a través de la manifestación de dichas energías. A partir de esta afirmación consideramos a la especie humana como una unidad que se expresa a través de las innumerables y diversificadas formas del hombre que - como individuo - es parte integrante de la humanidad y no obstante lleva su propia vida, reacciona a las influencias e impactos externos y a su vez emana energías y envía irradiaciones que expresan alguna cualidad, afectando así a su medio ambiente y a aquellos con los que entra en contacto y a su vez durante todo ese tiempo forma parte integrante de otro ser viviente: la Humanidad.

En resumen podríamos decir que la Astrología estudia las manifestaciones de la Vida Universal y que las constelaciones, sistemas solares, planetas, reinos de la naturaleza y el hombre mismo son el resultado de la actividad y la manifestación de esta energía y sus ciclos de expresión

Ahora consideraremos la concepción del hombre (cuerpo-alma-espíritu) en que se basaron los sabios de la antigüedad para la elaboración de los símbolos planetarios astrológicos. Todos sabemos que la geometría es la que ha posibilitado a través de la abstracción de sus símbolos dar un formato sintético y concreto a un sin fin de información que de otra manera no sería posible. Es por ello que se eligieron tres diseños básicos para que combinados entre sí representaran a cada uno de los planetas encerrando así en la forma más sintética y concentrada posible un interminable caudal de significados.




EL CUERPO
SE REPRESENTO CON UNA CRUZ







EL ALMA
SE REPRESENTO CON UNA MEDIALUNA







EL ESPIRITU
SE REPRESENTO CON UN CIRCULO




En futuras entregas iremos viendo cómo la combinación de éstos elementos fueron formando los símbolos que representan los planetas de nuestro sistema solar.